Apreciado Primo

En este día especial para ti, apreciado primo, quiero desearte el mejor de los cumpleaños… ¿Qué pasa? ¿Te sorprende mi mensaje? Pues sí, primo, me acordé…

Sé que no conversamos con frecuencia y se nos pasan los meses sin que sepamos el uno del otro. Estamos bastante ocupados ¿verdad? Sin embargo, eso no me impide hacer un alto en mi rutina cotidiana para felicitarte. Además, es una sola vez al año y debemos festejarlo como Dios manda.

Por eso, hoy pide todos los deseos que quieras al soplar tus… no sé cuantas velas. Que vivas un año lleno de éxitos y proyectos cumplidos, fortaleciendo la unión con nosotros, tu familia, agradeciendo las bendiciones recibidas.

También anhelo que de aquí en adelante nos comuniquemos con más frecuencia y compartamos muchos momentos más. Cuenta conmigo, primo, no dudes en buscarme cuando me necesites. ¡Para eso estoy!

¡Felicidades!