Casarte Con Mi Hija

Todavía recuerdo, como si fuera ayer, el momento en que nos reuniste para informarnos que ibas a casarte con mi hija…

No fue nada fácil decirle a Dios a mi pequeña para verla convertida en toda una mujer y además, casada. Los temores de todo padre me acompañaron durante un breve tiempo, pero pronto despejaste mis dudas acerca de tu calidad como persona.

Hoy, apreciado yerno, me alegro de que formes parte de esta familia, y te digo de corazón: espero que disfrutes del mejor cumpleaños que hasta ahora hayas podido vivir. Eres un hombre extraordinario, buen padre, mejor esposo y un yerno inigualable. Puedo decir con sinceridad que soy un suegro afortunado.

Te deseo el mejor de los días, el más delicioso de los banquetes y la mayor felicidad. Anhelo poder compartir contigo muchos cumpleaños más y que con tu presencia contribuyas a hacer de esta familia la mejor de todas. Sencillamente, gracias.

¡Feliz cumpleaños!