Ese Eres Tú, Padrino

Estoy viendo una fotografía con una bebé llorosa y un hombre que la toma en sus brazos: ese eres tú, padrino.

Tu expresión es la de un hombre preocupado, inseguro de la responsabilidad que acaba de asumir.

Hoy, día de tu cumpleaños, te digo de corazón: ¡lo has hecho excelente!

Costó un poco convencerte para que fueses mi padrino, pusiste muchas excusas.

Sin embargo, la amistad que te unía con mis padres superó el miedo y aquí estás, rodeado de tus seres queridos y de tu ahijada consentida.

No puedo imaginar mejor padrino que tú.

En tu honor, tendrás el día más especial de todos, para que celebres por todo lo alto. Pienso cuidarte mucho, tanto como tú cuidaste de mí cuando era pequeña.

De esta manera, podremos celebrar muchísimos años más compartiendo experiencias, festejando las cosas buenas, consolándonos en las no tan buenas.

¡Miles de bendiciones para ti, padrino!