Felicidades Yerno

Ha llegado el día especial del compañero de mi hija: ¡felicidades yerno!

Aún recuerdo esos primeros años en los que recelaba de ti; como madre, sabes lo exigentes que somos cuidando a nuestros retoños: nadie es suficientemente bueno.

Sin embargo, supiste demostrar tu calidad de persona, nos conquistaste con tu carisma, humor, personalidad y alegría. No solo enamoraste a mi hija sino que te ganaste mi corazón también.

Por eso te agradezco y te felicito con el mayor cariño del que soy capaz. Eres más que un yerno, puedo decir que te he adoptado como a un hijo.

Espero que este nuevo año de vida que celebras esté lleno de bendiciones, proyectos cumplidos y mucha felicidad.

Tienes una labor extraordinaria que cumplir y hasta ahora lo has hecho excelente: hacer feliz a mi hija.

Te auguro muchos momentos de amor, alegría, paz y cordialidad.

Tienes en ti lo necesario para ello. Además, sabes que puedes contar conmigo como tu segunda madre.
¡Feliz cumpleaños!