La Luz Que Me Ilumina

Hoy sería tu cumpleaños, una fecha que te encantaba celebrar mientras todos disfrutábamos de tu sonrisa.

Pero hoy ya no estás, y no sabes cuánto te extraño.

Eres la luz que me ilumina, sé que desde ahí arriba estás cuidándome y protegiéndome en todo momento, y nunca podré encontrar las palabras suficientes para agradecerte todo lo que siempre has hecho por mí.

No sabes la suerte que tengo de poder decir que fuiste una persona increíble, llena de bondad, con un corazón enorme y que siempre dio todo por los suyos. ¡Gracias por tanto!

No sabes cuánto me gustaría poder darte un abrazo, decirte cuánto te echo de menos y lo mucho que me haces falta, y simplemente poder reír como lo hacíamos antes.

¡Necesito tanto tu afecto y tus sabios consejos!

Deseo para ti un feliz día y siempre te voy a tener presente en mi corazón. Te quiero mucho.