Saludos Madrina

Saludos madrina. ¿Te sorprende este mensaje? Entiendo el por qué.

En mi niñez estuviste muy presente, ayudando a mis padres con mi educación. Después fui creciendo, nuestras vidas cambiaron y cada quien tomó su propio camino.

La distancia nos ha separado un poco y ya no conversamos como antes. Sin embargo, el cariño que siento hacia a ti no ha disminuido.

Aprecio cada día más los momentos que compartimos, tus consejos, tus regaños cuando me estaba desviando del buen camino.

Siempre los tengo presentes en mi jornada cotidiana.

Por eso te agradezco y le pido a Dios que te regale en este nuevo año de vida muchas bendiciones, proyectos cumplidos y nuevas metas por lograr.

También le ruego para que tu existencia dure largos años y puedas seguir ayudando a la gente como me ayudaste a mí.

¡Feliz cumpleaños, madrina!